Preventa: Arthur Rimbaud – Correspondencia
El precio original era: $ 38,000.$ 32,000El precio actual es: $ 32,000.
PREVENTA EXCLUSIVA CON ENTREGA A PARTIR DEL 20/4
Colección El eslabón prendido ‖ Traducción: Ezequiel Alemian ‖ 320 págs. ‖ 14 x 21 cm.
«A Paul Demeny
Charleville, 28 de agosto de 1871
Señor,
Me obliga usted a recomenzar mi plegaria: sea. He aquí la queja completa. Busco palabras tranquilas, pero mi ciencia del arte no es profunda.
Situación del acusado: he dejado hace más de un año la vida ordinaria, como usted sabe. Encerrado sin respiro en esta comarca incalificable, sin frecuentar a una sola persona, absorbido por un trabajo infame, inepto, obstinado, misterioso, sin responder más que con silencio a las preguntas, a los llamados groseros y malvados, mostrándome digno en mi situación legal, he terminado por provocar decisiones atroces en una madre tan inflexible como setenta y tres administraciones con cascos de plomo.
Me quiso imponer el trabajo, –perpetuo, ¡en Charleville (Ardenas)! –Un trabajo a partir de tal día, me dijo, o la puerta. Rechacé ese camino; sin dar mis razones: hubiese sido penoso. Hasta hoy he podido eludir el plazo. ¡Ella no descansa en su deseo de que me vaya sin mayores consideraciones, de que huya! Indigente, inexperto, terminaré en un correccional. ¡A partir de ese momento no se sabrá más nada sobre mí!
Para que no vomite, he acá el pañuelo que me metieron en la boca. Es bien simple.
Nada pido, sino un dato. Quiero trabajar con libertad: pero en París, ciudad que amo. Mire: soy un caminante, nada más; llego a la ciudad inmensa sin ningún recurso material. Pero usted me ha dicho: quien desea ser obrero por dos francos se dedica a eso, lo hace, y vive de tal manera. Me dedico a eso, lo hago, y vivo como tal. Le pedí que me recomendara ocupaciones poco absorbentes, porque el pensamiento reclama largos períodos de tiempo. Absolviendo al poeta, esos balances materiales se hacen querer. Estoy en París: ¡necesito una economía positiva! ¿No le parece sincero? ¡A mí me resulta tan extraño que necesito quejarme con seriedad!
He tenido la siguiente idea, la única que me pareció razonable; se la cuento en otros términos. Tengo buena voluntad, hice lo que pude, ¡hablo tan comprensiblemente como un infeliz! ¿Por qué retar al chico que, no dotado de conocimientos zoológicos, fantaseara con la idea de un pájaro con cinco alas? ¡Se le hará creer en pájaros con seis colas, o con tres picos! Se le prestará un Buffon de bolsillo; eso lo despabilará.
Sin saber lo que podrá contestarme, termino con las explicaciones y vuelvo a confiar en su experiencia, en su bondad, con que la ya he sido bendecido al recibir su carta, y lo comprometo un poco, a partir de mis ideas, si es tan amable…
¿Recibiría usted, sin aburrirse demasiado, pruebas de mi trabajo?».
A. Rimbaud
Adquirí Correspondencia de Arthur Rimbaud, en traducción de Ezequiel Alemian, en 3 cuotas sin interés y recibilo en tu hogar. Además, llevando 3 libros o más, el envío a sucursal OCA es gratis en todo el país y también, comprando 2 o más, en CABA.
Descripción
PREVENTA EXCLUSIVA CON ENTREGA A PARTIR DEL 20/4
Colección El eslabón prendido ‖ Traducción: Ezequiel Alemian ‖ 320 págs. ‖ 14 x 21 cm.
«A Paul Demeny
Charleville, 28 de agosto de 1871
Señor,
Me obliga usted a recomenzar mi plegaria: sea. He aquí la queja completa. Busco palabras tranquilas, pero mi ciencia del arte no es profunda.
Situación del acusado: he dejado hace más de un año la vida ordinaria, como usted sabe. Encerrado sin respiro en esta comarca incalificable, sin frecuentar a una sola persona, absorbido por un trabajo infame, inepto, obstinado, misterioso, sin responder más que con silencio a las preguntas, a los llamados groseros y malvados, mostrándome digno en mi situación legal, he terminado por provocar decisiones atroces en una madre tan inflexible como setenta y tres administraciones con cascos de plomo.
Me quiso imponer el trabajo, –perpetuo, ¡en Charleville (Ardenas)! –Un trabajo a partir de tal día, me dijo, o la puerta. Rechacé ese camino; sin dar mis razones: hubiese sido penoso. Hasta hoy he podido eludir el plazo. ¡Ella no descansa en su deseo de que me vaya sin mayores consideraciones, de que huya! Indigente, inexperto, terminaré en un correccional. ¡A partir de ese momento no se sabrá más nada sobre mí!
Para que no vomite, he acá el pañuelo que me metieron en la boca. Es bien simple.
Nada pido, sino un dato. Quiero trabajar con libertad: pero en París, ciudad que amo. Mire: soy un caminante, nada más; llego a la ciudad inmensa sin ningún recurso material. Pero usted me ha dicho: quien desea ser obrero por dos francos se dedica a eso, lo hace, y vive de tal manera. Me dedico a eso, lo hago, y vivo como tal. Le pedí que me recomendara ocupaciones poco absorbentes, porque el pensamiento reclama largos períodos de tiempo. Absolviendo al poeta, esos balances materiales se hacen querer. Estoy en París: ¡necesito una economía positiva! ¿No le parece sincero? ¡A mí me resulta tan extraño que necesito quejarme con seriedad!
He tenido la siguiente idea, la única que me pareció razonable; se la cuento en otros términos. Tengo buena voluntad, hice lo que pude, ¡hablo tan comprensiblemente como un infeliz! ¿Por qué retar al chico que, no dotado de conocimientos zoológicos, fantaseara con la idea de un pájaro con cinco alas? ¡Se le hará creer en pájaros con seis colas, o con tres picos! Se le prestará un Buffon de bolsillo; eso lo despabilará.
Sin saber lo que podrá contestarme, termino con las explicaciones y vuelvo a confiar en su experiencia, en su bondad, con que la ya he sido bendecido al recibir su carta, y lo comprometo un poco, a partir de mis ideas, si es tan amable…
¿Recibiría usted, sin aburrirse demasiado, pruebas de mi trabajo?».
A. Rimbaud
Adquirí Correspondencia de Arthur Rimbaud, en traducción de Ezequiel Alemian, en 3 cuotas sin interés y recibilo en tu hogar. Además, llevando 3 libros o más, el envío a sucursal OCA es gratis en todo el país y también, comprando 2 o más, en CABA.






